El pasajero

Hellow Darkness to my old friend...
Dime cuál fue mi error, si mi único delito 
sólo fue amarte, hoy soy el perdedor. 
El reloj en la pared, anunciando las 6:23
Ponte en pie, alza el puño y ven.


Hay personas que llegan para quedarse, otras no. Tal vez no sean las que mejor conocemos ni las que echaremos más de menos, pero ahí están, enredándote. No son un error sino un camino, y si se van, es porque esa no era tu dirección. Déjalas ir, que vuelen, que vivan, que se marchen. Tienen mucho que recorrer, y tu también. Con el inmenso océano que es la vida no debes quedarte a salvo en un bote cuyo destino ya conoces. Saltar, nadar, ir a la deriva, dejarte salvar.  Porque eso son estas personas, ese salvavidas rojo que aparece en medio de la nada cuando todo era calma, paz. Y llegan para embarcarte en una nueva vida. Súbete. Haz el viaje y déjate llevar. Ya falta menos para que vuelvas a saltar.