No me faltes nunca



Me he enamorado de una sonrisa. Tímida. Nerviosa. Pasa la tarde y yo con ella, esperando. Esperando ese autobús que nunca llega. Cojo siempre el último con la esperanza de verla. Qué bonita, qué sincera. Se gira cuando cree que no me doy cuenta y el corazón se acelera. Mil pulsaciones por minuto. El corazón se expande, dilata, estalla. La felicidad tres asientos por delante. ¿Que seria de mi al final de cada día sin la sonrisa? Me mira y sonrío. Es como si lleváramos haciéndolo toda la vida. Siempre en estado de espera. ¿Quién eres?