El muro de las lamentaciones

Y se quiebra su corazón de tanto latir contra el muro de las lamentaciones. Nunca una sonrisa escondió tanto dolor tras un reflejo -roto- en el espejo. Que le hablen de felicidad a la penitencia y se confunda entre sus tinieblas un poco de color. Monocroma de penas. Siempre viste de negro. Por si acaso. Por si la condenan.