Cansada de ser esa chica, ¿sabes? La que se levanta con el amor de su vida y se acuesta con una cantidad de dudas infinita. Que busca la razón que mas le conviene, no la verdadera. Que ve la realidad a su antojo, a su manera. Ella, en lugar de parar el mundo lo acelera, así no se enfrenta al dolor, pasa tan rápido que casi resulta intangible. Se siente invencible. Esta chica contradice a cualquiera. A penas lleva unos días en la calle y cree que todo lo sabe, pobre de ella. Todavía piensa que los príncipes azules existen, pero los viste de rojo, verde, amarillo...Ya sabes, a su manera. Tal vez solo pretende tener una respuesta: "no llevaba color adecuado". Es la excusa que más le gusta.
Baila bajo la lluvia porque quiere sentir que su vida es una película, siempre con final feliz. Dice que nunca besa en la primera cita, solo cuando sabe que es el amor de su vida; el problema es que todos lo son. Tan pequeña, tan frágil, tan ingenua. La llaman mujer por las curvas que marcan su cintura. Su cabello rubio protege una inteligencia que pocos aprecian y el maquillaje disimula las ojeras de tantas noches en vela. Confía en falsos poetas de contenedor que barren los pedazos de lo que aún le queda de corazón. Solo juegan. Ella lo sabe, pero se deja. Levantan su falda prometiendole la luna y ella mientras, imagina que la quieren, como siempre, a su manera.